Nicolás Redondo Terreros presentará en A Coruña su libro No me resigno. Populismo, nacionalismo y los retos del socialismo español, del que ya se han publicado dos ediciones. El evento tendrá lugar el jueves, 18 de enero, a las 19.30 horas, en el Salón de Actos de la ONCE (Cantón Grande, 3). Acompañará al autor Francisco Vázquez, exalcalde de La Coruña, embajador de España y presidente de la Tribuna Constitucional Coruñesa, organizadora del acto.
A caballo entre las memorias, el ensayo y el manifiesto, Nicolás Redondo Terreros, hace un llamamiento a la cordura, un elogio de la España constitucional y una advertencia frente al embudo de crispación y sectarismo en el que parece precipitarse la política española.
En su análisis del poderoso auge del nacionalismo y el populismo, que afecta a las democracias representativas en todo el mundo, constata un giro determinante: el PSOE, el único partido de la Transición que sigue en pie, protagonista de los años más constructivos de nuestra historia, hoy se encuentra reducido al cálculo electoral, sujeto a proyectos políticos identitarios e incapaz de proponer proyectos políticos integradores respaldados por la mayoría ciudadana.
“Es imprescindible recuperar la voluntad de acuerdo. Sin un gran compromiso político nacional será imposible cualquier reformismo capaz de afrontar los enormes desafíos de nuestro tiempo”, apunta Redondo Terreros, hijo del histórico líder de UGT Nicolás Redondo y expulsado del PSOE el pasado mes de septiembre tras abrirle un expediente por la publicación de un artículo en que señalaba que si se les concedía el perdón penal a los líderes independentistas el PSOE “será responsable de poner en paréntesis el periodo político más brillante de nuestra historia contemporánea”.
Seguirá llamándose PSOE, pero desde luego no será el partido de los años finales del siglo pasado. No puedo decir si seguirá siendo o no el partido de figuras socialistas significativas de aquel tiempo, pero desde luego el mío, no”, apuntaba. “La aprobación de una resolución jurídica de esta naturaleza para políticos fugados de la Justicia española convierte en irreconocible el partido al que me afilié hace más de 40 años”, concluía Redondo Terreros