La Xunta de Galicia ha acordado impulsar la declaración de los murales de Urbano Lugrís de la calle Olmos como Bien de Interés Cultural (BIC). El Gobierno autonómico ha informado este miércoles que prepara ya la incoación del expediente para que estos frescos sean declarados BIC. Para ello, se están utilizando los informes desarrollados por el concello coruñés y que se remitieron este martes tras un año de espera.
El inicio de esta tramitación coincide con el proceso de compra de los murales ubicados en los bajos de los números 25 y 27 de la calle Olmos, donde estaba el antiguo restaurante Fornos, unos inmuebles en completo deterioro y cuya propietaria entró en concurso de acreedores.
El juzgado de lo Mercantil número 3 de A Coruña recibió cuatro ofertas para adquirir los murales. Según reveló La Opinión en una información firmada por su periodista Rubén Darío Rodríguez, de las cuatro ofertas recibidas, la más alta es la que ha presentado al juzgado de lo Mercantil número 3 de A Coruña la galería viguesa Montenegro, por importe de 40.100 euros. Un interesado particular ofrece 36.000 euros, la Xunta puja con 35.000 y la firma que quiere hacerse también con los dos inmuebles en cuyo bajo se encuentran los frescos, Redondela Investments, 30.000 euros
El Gobierno autonómico expresa su intención de comprar los frescos para restaurarlos y trasladarlos al Museo de Belas Artes. Si la Xunta los declara BIC, tendría derecho de tanteo y, así, podría igualar la oferta más alta por las obras de Lugrís para convertirse en su titular. La asociación O Mural y el colectivo In nave civitas piden desde hace meses declarar bien de interés cultural los murales, que tienen protección porque está catalogado en el plan de urbanismo e incluido en el área regulada por un plan especial de la Ciudad Vieja de A Coruña.
El Ayuntamiento explicó en su momento que las doce piezas de Lugrís datan de febrero de 1951 y están realizadas con la técnica ‘a secco’ y pintura al óleo, pero ha renunciado a pujar por ellos. El Partido Popular presentará una pregunta oral para su respuesta en el próximo Pleno de marzo para saber por qué Inés Rey no se ha movido para garantizar que los murales de Urbano Lugrís de la calle Olmos pasen a ser patrimonio municipal y sigan en nuestra ciudad.
“El Gobierno municipal tiene que ser más ambicioso con nuestro patrimonio, sobre todo con Lugrís, que es algo muy nuestro”, sostiene el PP que recuerda como Inés Rey afirmó públicamente que no está interesada en comprarlos poniendo como excusa que no tiene dinero. “La alcaldesa dice que no tiene 30.000 euros para comprar los murales cuando destina 1,8 millones de euros en el presupuesto municipal para propaganda”, desliza la oposición liderada por Miguel Lorenzo.