Por mucho que de cara a la galería se trate de vender una imagen de tranquilidad y unidad, el PSdeG sigue siendo un polvorín a todos los niveles. Los problemas internos de los socialistas van desde lo más amplio en toda Galicia, hasta lo local, como esta semana ha evidenciado la enésima crisis interna a raíz de la ordenancia de las VUT en Santiago de Compostela.
Los seis concejales del PSOE compostelano han desafiado la directriz de la dirección local de optar por la abstención en la ordenanza sobre la comunicación de las viviendas de uso turístico y se han posicionado a favor de la medida, que ha salido adelante en el pleno municipal celebrado este lunes.
«Somos plenamente conscientes de las consecuencias y hoy decidimos ser leales y consecuentes. Leales con la ciudad» y con lo que defiende «el PSOE en España y en Galicia», ha dicho la concejala socialista Mercedes Rosón en una intervención en la que se ha mostrado visiblemente emocionada y en la que ha sostenido que optar por la abstención, como así exige la dirección local, tendría el «mismo resultado que votar en contra y sería, en esencia, «no apoyar un texto que, aún siendo un trámite administrativo, parte de una medida socialista».
Tras señalar que fue el gobierno socialista liderado por Xosé Sánchez Bugallo y del que formaba parte el que puso en marcha con «valentía» la actual regulación, ha dicho que la abstención sería caer en el «tacticismo político» simplemente por buscar una derrota del actual gobierno. «Caeríamos de inmediato en lo mismo que acusamos a la señora Sanmartín, ha dicho en referencia a la abstención del BNG en el pasado mandato.
En esta línea, el portavoz municipal, Gonzalo Muíños, también emocionado, ha sostenido que la movilización generada les ha reafirmado su convicción de que no deben «ceder a presiones» y «poner siempre el interés de la ciudad por delante», «por encima de intereses particulares». «Hoy lo que votamos es una medida socialista, un trámite administrativo que completa una medida socialista», ha incidido para destacar la «unión» de los seis concejales socialistas en este asunto.
Este hecho supone un ruptura total entre la dirección de la formación en la ciudad, encabezada por el secretario xeral Aitor Bouza y la vicesecretaria Marta Álvarez Santullano, y el grupo municipal formado por los ediles Mercedes Rosón, Milagros Castro, Gumersindo Guinarte, Marta Abal, Gonzalo Muíños y Marta Álvarez.
La dirección local ya ha iniciado los trámites para adoptar medidas disciplinarias contra los ediles que rompieron la disciplina de voto: «Ante la falta de cumplimiento de las normas del partido, la Agrupación Local del Partido Socialista de Compostela informará a la provincial, como órgano inmediatamente superior, para que se adopten medidas disciplinarias oportunas según los estatutos», señalan en un comunicado.