Roban a las abuelas, atemorizan a los niños, causan estragos en pequeños negocios y jamás recibieron una respuesta ni del ayuntamiento ni de la subdelegación del Gobierno, donde acampan los políticos que deberían de emplear las herramientas precisas para garantizar la seguridad, el sosiego y el bienestar en Monte Alto. Este martes los vecinos, hartos, salieron a la calle para concentrarse ante una narcovivienda de la calle Washington, una más de las que proliferan en el barrio. Mientras tanto la alcaldesa Inés Rey y la subdelegada María Rivas estaban en Palexco, en un mitin electoral. Rey tomó la palabra como telonera y dejó algunas de sus habituales perlas en tono burlón “Din que está a cousa moi díficil, moi díficil, mi, mi, mi… Para as cousas difíciles sempre está o Partido Socialista”, proclamó.
El caso es que en Monte Alto no estaba. “O PSdeG é único partido que traballa a favor das persoas”, explicaba mientras tanto Rey sobre un estrado y con su conocido soniquete mitinero. Este miércoles reprendió a los vecinos de la populosa barriada coruñesa que consiguieron ya de madrugada que los okupas que atemorizaban el barrio y generaban conflictos pusiese pies en polvorosa. Hicieron el trabajo que ella no hizo. “Pido serenidad y calma a vecinos, comerciantes y fuerzas politicas”, apuntó Rey, que asegura que el Concello “está en permanente contacto con su gente”. Recordó además que ella no tiene competencias para resolver los problemas de inseguridad en Monte Alto, sino que es una cuestión de la subdelegación del Gobierno.
Mientras Inés Rey se declara incompetente, María Rivas dispara contra los vecinos. “Puedo comprender sus quejas y las molestias, pero este tipo de actitudes hay que condenarlas sin ningún tipo de duda. Esa no es manera de hacer las cosas”, explica. La subdelegada del Gobierno de Pedro Sánchez insta a los vecinos a reflexionar. Rey directamente apunta a “forzas políticas que alentan comportamentos como estes”.
“A violencia non é o camiño”, resuelve Rey, de la que no se recuerda ni una imagen paseando por las calles del barrio. Monte Alto registró durante las últimas semanas una oleada de robos y de episodios violentos vinculados al trapicheo. Los vecinos saben donde se refugian los delincuentes y se han unido para encontrar soluciones con el apoyo de la Agrupación de Vecinos y Comerciantes del barrio. Los políticos al mando no han hecho nada por resolver la situación, su trabajo lo hizo la gente. Ahora esos políticos llegan para reprender y tildar de violentos a los que quieren un barrio en paz en el que poder vivir y trabajar.
Mientras tanto los okupas que desalojaron la vivienda de la calle Washington ya han intentado allanar otra vivienda en el barrio. «Calma», pide la alcaldesa.