“No soy la azafata del telecupón”, clama Inés Rey, que desliza una acusación de misoginia porque, pretendidamente por ser mujer, los responsables del protocolo de un acto celebrado este lunes por el Puerto de A Coruña no le dejaron pronunciar un discurso en el acto de conmemoración por los 20 millones de toneladas de mercancías descargadas en las instalaciones de Punta Langosteira, en Arteixo.
Rey volvió a recurrir al entrentamiento frontal entre instituciones y lo hizo con una versión en la que hace de menos al colectivo de azafatas y pide que se le respete por su cargo. “Yo soy la alcaldesa de A Coruña”, clama. “Cuando vetan a la Alcaldesa no están vetando a Inés Rey si no a la ciudadanía de A Coruña”, incide. La virulencia de la respuesta de Rey sorprende si se considera que durante los últimos tres años el grupo municipal socialista impidió que una de sus concejalas, Eva Martínez Acón, hiciese uso de la palabra en los plenos.
No existen noticias sobre vetos en el acto realizado en la dársena ubicada en Arteixo, donde el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, puso en valor haber alcanzado este volumen de actividad y aseguró que Punta Langosteira se va a convertir en centro de referencia de las energías renovables. Rueda reiteró que Galicia puede convertirse no solo en productora en materia de eólica marina, sino también en centro de fabricación de los elementos que precisa el resto de Europa. Por ello, ha garantizado el apoyo del Gobierno gallego «para dar seguridad jurídica» y «certeza” a los proyectos que se desarrollen en la comunidad y también para agilizar «en un año como máximo» los trámites que dependen de la Administración autonómica.
El presidente de la Xunta puso en valor la construcción de una nueva plataforma y vía de nuevo acceso ferroviario al puerto exterior de A Coruña en Punta Langosteira, cuya puesta en servicio se prevé en 2026 y que cuenta con una inversión total de 171 millones de euros. La obra había estado años bloqueada hasta que el ministro socialista José Luis Ábalos y el anterior presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo, marcaron la pauta en una reunión que tuvo lugar en marzo de 2021 y a la alcaldesa de A Coruña no acudió a representar a sus ciudadanos, quizás porque no fue invitada y nada dijo al respecto.
Un par de semanas antes (el 23F), Inés Rey había escenificado en María Pita un encuentro con cargos intermedios de las partes implicadas en la viabilidad del enlace al puerto exterior, sobre el que no tiene competencias. Tras la cita el portavoz socialista en el ayuntamiento, José Manuel Lage Tuñas, se apresuró a dar por bueno que al menos todos se sentasen en torno a una mesa. “Abrimos un camiño”, aseguró. “Haberá que pelexar, discutir, debatere e presionar. Temos que traballar con moita intensidade porque o tren a Langosteira é irrenunciable”. Dos semanas después de esas épicas declaraciones, Ábalos y Feijóo solucionaron el asunto.
Casi tres años después, Inés Rey se erige en conseguidora de la conexión ferrovaria de Punta Langosteira, apunta que se desbloqueó con financiación del gobierno de Pedro Sánchez y que fue ella la que desbloqueó la tramitación con aquella reunión de teloneros en María Pita.
Y, en efecto, nunca hubiera podido ser azafata del telecupón.