El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció hoy que Galicia ofrecerá «desde el lunes 2 de diciembre el nuevo programa gallego de cribado neonatal para la detección precoz y el tratamiento de cardiopatías congénitas críticas para poder identificar esta enfermedad en las primeras 24 horas de vida de los bebés». Así se recoge en el informe de la Consellería de Sanidade evaluado hoy por el Consello da Xunta.
El objetivo es detectar la enfermedad antes de que presente síntomas a través de una técnica indolora y no invasiva como es la pulsioximetría para medir el oxígeno en sangre del bebé.
La Xunta, a través de la Dirección General de Salud Pública y de la Dirección General de Asistencia Sanitaria del Servizo Galego de Saúde, realizará este cribado de forma universal a «todos los bebés nacidos en Galicia», tal y como apuntó Rueda. Así, la Consellería de Sanidade le remitió a los hospitales privados gallegos el nuevo protocolo para que también lleven a la práctica este cribaje.
Las cardiopatías congénitas críticas presentan un incidente de «dos casos por 1.000 nacimientos, pueden comprometer gravemente la salud del bebé y son causa del 20% de los fallecimientos ocurridos en el período neonatal», señaló el titular del Gobierno gallego.
La mayoría de los defectos críticos tienen cierto grado de bajos niveles de oxígeno en sangre, por lo que, con la pulsioximetría, en menos de 10 minutos puede obtenerse la sospecha de cardiopatía. En caso de que la prueba sea positiva, el personal de enfermería informará a pediatría o neonatología para hacer una valoración clínica.
Si hay signos de alarma, el nuevo protocolo para confirmación diagnóstica diseñado por profesionales del Servizo Galego de Saúde marca la realización de un ecocardiograma en menos de 12 horas. Cuando no los hay, la prueba será realizada en cuanto sea posible, siempre en menos de 72 horas.
Cuando el resultado del ecocardiograma es compatible con una cardiopatía congénita crítica, se realizará una interconsulta para valoración inicial telemática con la unidad de referencia del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña y el bebé será trasladado en menos de 6 horas.
Las alternativas terapéuticas previstas serían la medicación, un cateterismo cardíaco (como un pequeño orificio en la pared interior del corazón) o una cirugía cardíaca infantil (que puede ser necesaria para reparar defectos en el corazón y vasos sanguíneos, sustituir una válvula cardíaca, colocar un dispositivo en el pecho para ayudar al corazón a bombear sangre o hacer un trasplante).
La puesta en marcha de este cribado, de forma secundaria, también permitirá identificar hipoxemia por otros motivos que pueden ser graves (problemas respiratorios parenquimatosos o anatómicos, hipertensión pulmonar persistente, otras cardiopatías congénitas, sepse, hipotermia o hemoglobinopatías).
Además de la organización de las distintas categorías profesionales del Servizo Galego de Saúde implicadas en este proceso asistencial, este programa de detección precoz supone la compra de monitores para realizar la pulsioxiometría, por valor de 15.077 euros, y la de sensores adhesivos de saturación de oxígeno neonatal desechable, por valor de 57.172 euros al año, que serán financiados por la Dirección General de Salud Pública.
La Consellería de Sanidade mantiene su apuesta por la prevención con un nuevo cribado neonatal que se suma a la prueba del talón para detectar enfermedades endocrinas y metabólicas, la prueba más completa de España, que lidera la Dirección General de Salud Pública. Además, el Servizo Galego de Saúde destaca de forma especial por el aprovechamiento de la telemedicina, por el trabajo en red de los profesionales de todas las categorías y áreas sanitarias y también de la gestión del conocimiento, en este caso en cardiopatías congénitas del neonato.