Inés Rey trata de resolver lo antes posible el revuelo que han generado las facturas pendientes que acumula el Instituto Municipal Coruña Espectáculos (IMCE), encargado de gran parte de las fiestas de la ciudad, que van de mayo a octubre de 2023 con pagos que todavía no se han realizado por eventos como los fuegos artificiales de San Juan, la batalla naval o conciertos en los barrios.
La Xunta de Goberno Local aprobó en las últimas horas un modificativo de c´crédito para pagar dichas facturas, un modificativo que asciende a 7,2 millones de euros, de los que 3,4 millones serán destinados a tapar este agujero.
El gobierno municipal responde así a la presión ejercida por el BNG, su muleta para mantenerse en el poder, que amenazaba con no apoyar ninguna iniciativa más hasta que no afrontara estos pagos pendientes.
Más allá va el Partido Popular, que solicita un Consejo Rector urgente del IMCE para que se explique la aparición de estas facturas irregulares, como apunta Roberto Coira: «Aparece un expediente con 2,5 millones de facturas irregulares. Se han contratado conciertos y fiestas sin presupuesto para ejecutarlo y, sorprendentemente, el BNG cuenta que hay 700.000 euros más en facturas irregulares. Contratación sin presupuestos ni procedimiento. El BNG debería no sólo paralizar el funcionamiento del ayuntamiento, sino exigir responsabilidades políticas y pedir explicaciones a la alcaldesa, que es presidenta del IMCE. Hablamos de 4,3 millones, pero nadie sabe cuántas facturas más puede haber en el cajón».
En esa línea va el también popular Miguel Lorenzo: «A mí lo que me preocupa es la ocultación de información. El engaño. No sólo a la oposición, también a sus socios de gobierno del BNG. Estas cantidades se deben, hay proveedores sin cobrar desde hace un año».