Esta tarde, la plaza de San José, en el barrio coruñés de Monte Alto, acogerá a partir de las 17:00 horas una cacerolada a la que están convocados todos los vecinos para protestar con la creciente inseguridad de la zona y la actividad de varios narcopisos instalados en la zona de la Avenida de Hércules.
Esta nueva protesta llega apenas un par de semanas después de una convocatoria a la que acudieron más de un centenar de personas y que dejó escenas de tensión entre vecinos e individuos que no veían con buenos ojos la presencia de cámaras y periodistas: «Aquí tratamos de criar a nuestros hijos, queremos un barrio en el que puedan crecer y aquí hay trapicheos, gente que entra en nuestros negocios a joderle la vida a los trabajadores», apuntaban los comerciantes.
Según relatan los habitantes del barrio, la situación ha ido a peor y la inseguridad crece sin que desde el Concello se tome ningún tipo de medida. Señalan que apenas hay actividad en la calle en cuanto empieza a anochecer por miedo, ya que los delincuentes acosan a todo aquel que ven vulnerable. A lo que hay que añadir lo desprotegidos que se sienten los propietarios de negocios que son atacados con frecuencia.
En Monte Alto han crecido de manera exponencial las denuncias por robos y altercados propiciados por drogodependientes. El pasado mes de septiembre la alcaldesa Inés Rey, que en su día apuntó que A Coruña era una ciudad segura, anunció que se iba a actuar “en puntos identificados que generan alarma entre los ciudadanos”. No parece que uno de ellos sea Monte Alto. El presidente de la asociación vecinal reconoce que ya son varios los vecinos que han propuesto hacer patrullas ciudadanas ante la ausencia de soluciones por parte del Concello.